¿Has sido víctima de un fraude informático?

El Phishing: Delito de estafa informática

El modelo tradicional de estafa se ha adaptado al desarrollo de las nuevas tecnologías, con el surgimiento de Internet y su uso como herramienta comercial, económica y financiera, se ha visto incrementada la comisión de nuevos actos ilícitos que, con ánimo de lucro, tienden a producir fraudulentamente perjuicios patrimoniales a terceras personas, empleando para ello el medio online.

Entre estos nuevos delitos informáticos cabe mencionar el Phishing, se trata de una modalidad de estafa, de carácter informático, consistente en el envío masivo de correos electrónicos a potenciales víctimas, comunicación que aparentando tener un origen fiable, como puede ser, el de una entidad bancaria, al emplear su mismo logo y/o imagen corporativa, redirecciona al usuario a una página web falsa, con apariencia real, para que introduzca sus datos personales, por ejemplo su número de tarjeta de crédito y su contraseña de acceso, todo ello para su posterior utilización con fines delictivos, esto es, para retirar el dinero de la víctima indiscriminadamente y sin su consentimiento; un ejemplo de Phishing sería aquel envío masivo de correos electrónicos con enlace a un portal simulado de un banco online, en el que aludiéndose a motivos de seguridad o de actualización de la información personal, se persiga recabar los datos bancarios de los clientes para un futuro uso fraudulento de los mismos.

¿Cuáles serán las consecuencias penales del Phishing?

En la mayoría de los supuestos, estos nuevos delitos informáticos, por sus circunstancias tecnológicas específicas, no pueden subsumirse en el tipo penal previsto para el modelo tradicional de Estafa descrito en el primer apartado del artículo 248 del Código Penal, por el que se consideran defraudadores a quienes “con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno”, es por ello que en su apartado segundo se tipifica la modalidad de Estafa informática, por el que se asigna la condición de defraudadores a: Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro”, para este último supuesto y, para el caso más grave,  podría llegar a establecerse una pena de prisión de hasta seis años, valorándose para ello: el patrimonio estafado, los medios empleados para la comisión del hecho delictivo, la relación existente entre defraudador y víctima, entre otras circunstancias.

La diferencia entre las dos clases de estafa, la tradicional y la informática, se encuentra en la sustitución de los elementos del tipo penal de la primera relativos al engaño y al error por la manipulación informática, no viéndose afectados ni el dolo ni el ánimo de lucro ni la defraudación, que continúan presentes en ambos delitos; con respecto al engaño, ya no es un elemento básico ni imprescindible en el delito informático, en tanto que ha sido sustituido por la automatización de la manipulación informática, o artificio semejante, que da lugar al desplazamiento patrimonial no consentido por la víctima sin necesidad de recurrir al engaño personal; tampoco se requiere la presencia del error de la víctima en la estafa informática, pues ya no se establece una relación intersubjetiva entre el estafador y el defraudado, ni se precisa de la “colaboración” de éste último para inducirlo a un error, sino que se ejerce directamente por la manipulación informática.

¿Cómo puedo prevenir ser víctima de un ataque de Phishing o de cualquier fraude informático?

Es aconsejable no responder nunca a peticiones de información personal recibidas por correo electrónico; en tal caso, se recomienda contactar con la entidad que afirma enviar la comunicación y confirmar la procedencia de la solicitud de datos comprometidos.

Resulta indispensable tener el equipo informático protegido mediante un antivirus que pueda bloquear tales ataques, así como mantener actualizado el sistema operativo y los distintos navegadores de búsqueda empleados.

Al visitar sitios Web, se recomienda introducir directamente la dirección URL en la barra de direcciones y comprobar que dicho sitio es seguro, esto es, que se encuentra cifrado, es fácilmente reconocible dado que aparece la imagen de un candado.

Comprobar periódicamente las cuentas bancarias, a efectos de detectar cualquier tipo de irregularidad en las transacciones, aunque resulta conveniente señalar que el Phishing no solo puede tener como objetivo a las entidades bancarias, sino también pueden resultar afectadas otro tipo de páginas Webs que puedan servir de gancho (Facebook, Pay pal…)

Es realmente importante mantenerse actualizado sobre la evolución de las modalidades de ataques informáticos, y más teniendo en cuenta la celeridad y el cambio continuo que atañe a las nuevas tecnologías.

¿Has sido víctima de una estafa informática? ¿Deseas tomar medidas legales al respecto?

Ponte en contacto con ABOGADIUS, te daremos el asesoramiento legal que necesita.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra POLÍTICA DE COOKIES, pinche el enlace para mayor información. Además puede consultar nuestro AVISO LEGAL y nuestra página de POLÍTICA DE PRIVACIDAD

ACEPTAR
Aviso de cookies

Nuestra puntuación en eValor sello de confianza es 10.0/10 basado en 4 opiniones.